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La peste ya azotaba a los cazadores-recolectores del lago Baikal hace 5.500 años
Hace 5.500 años, epidemias mortales de peste ya devastaban las comunidades de cazadores-recolectores que vivían cerca del lago Baikal, en Siberia. Estos hallazgos cuestionan la idea de que la peste solo se propagó con el surgimiento de la agricultura y la sedentarización de las poblaciones. Las investigaciones revelan que estas primeras cepas de la bacteria responsable, Yersinia pestis, eran efectivamente letales, aunque aún no poseían todos los genes que permiten la transmisión por pulgas, característica de la peste bubónica.
Las pruebas provienen de cuatro cementerios donde casi el 40 % de los individuos analizados presentaban rastros de la infección. Los análisis genéticos muestran que las epidemias ocurrieron en dos oleadas distintas, separadas por varios siglos. Las víctimas, a menudo niños de entre 8 y 11 años, sugieren una mortalidad aguda, especialmente elevada entre los más jóvenes. Los investigadores reconstruyeron los vínculos de parentesco entre los difuntos y constataron que grupos familiares reducidos eran afectados, lo que confirma una transmisión interhumana.
A diferencia de las cepas posteriores, estas bacterias antiguas no disponían de los genes necesarios para sobrevivir en el sistema digestivo de las pulgas, un elemento clave para la propagación de la peste bubónica. No obstante, su peligrosidad era real. Los científicos identificaron diferencias funcionales, como la presencia de un gen que codifica una toxina superantígeno, similar a la que se encuentra hoy en Yersinia pseudotuberculosis, una bacteria cercana. Esta toxina, llamada YPM, estimula una respuesta inmunitaria excesiva, pudiendo provocar complicaciones inflamatorias graves, especialmente en niños.
Las marmotas, que aún hoy son reservorios naturales de la peste en esta región, podrían haber desempeñado un papel central en la transmisión. Los cazadores-recolectores, al manipular estos animales para obtener su carne o piel, podrían haber contraído la enfermedad por vía oral o respiratoria. Las sepulturas colectivas y la proximidad de los difuntos sugieren muertes simultáneas, compatibles con una propagación rápida al interior de los grupos.
Estos resultados demuestran que la peste pudo extenderse mucho antes de la era neolítica, sin necesidad de una mayor densidad poblacional ni de cambios importantes en el modo de vida. Las epidemias ocurridas alrededor del lago Baikal muestran que las zoonosis, estas enfermedades transmitidas por animales, siempre han representado una amenaza mayor para la humanidad, incluso en sociedades móviles y poco densas.
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Bibliographie
Source de l’étude
DOI : https://doi.org/10.1038/s41586-026-10540-5
Titre : Lethal plague outbreaks in Lake Baikal hunter-gatherers 5,500 years ago
Revue : Nature
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Ruairidh Macleod; Frederik V. Seersholm; Bianca De Sanctis; Angela Lieverse; Adrian Timpson; Rick Schulting; Jesper T. Stenderup; Charleen Gaunitz; Lasse Vinner; Olga Ivanovna Goriunova; Vladimir Ivanovich Bazaliiskii; Sergei V. Vasilyev; Erin Jessup; Yucheng Wang; Christopher Bronk Ramsey; Mark G. Thomas; Russell Corbett-Detig; Astrid K. N. Iversen; Andrzej W. Weber; Martin Sikora; Eske Willerslev